El problema principal es que no hay otra salida que seguir adelante con lo que queda de mi vida. El suicidio no es una posibilidad. Tengo la obligación moral de continuar viviendo a pesar de todo. De enfrentar los problemas y tratar de encontrarles la mejor solución que pueda. Y enfrentar los miedos que me acogen tomando los riesgos que sean necesarios. La cuestión es como lograr obtener la voluntad de hacer lo que se que tengo que hacer. Dejar de dormir todo el día y desvelarme en las noches con todos estos pensamientos. Simplemente tengo que levantarme y salir a trabajar y enfrentar lo que suceda sea lo que sea. Ojalá mañana pueda lograrlo.
Escritos por Raúl Livón